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LA UNIÓN EUROPEA

Historia de la Construcción Europea

El desolador paisaje reinante en Europa tras la I y la II Guerra Mundial llevaron a varios hombres a tratar de encontrar un modelo de integración europea que dejase atrás los tradicionales antagonismos entre las naciones europeas. Un grupo de estadistas, entre los que se encontraban Konrad Adenauer, Wiston Churchill, Alcide de Gasperi y Robert Schuman, centraron sus esfuerzos en persuadir a sus pueblos de la necesidad de comenzar un nuevo periodo de paz que comenzara por la estructuración de Europa Occidental en torno a una nueva organización basada en los intereses comunes de sus pueblos y naciones y consagrada por unos tratados que garantizaran el Estado de Derecho y la igualdad de todos los países.

De esta forma, el Ministro Francés de Asuntos Europeos, Robert Schuman, recogió una idea original de Jean Monet y propuso el 9 de mayo de 1950 crear una asociación de países que pusieran en común su producción de carbón y acero. Así, en 1951 nace el embrión de la actual Unión Europea, la CECA (Comunidad Europea del Carbón y del Acero) integrada por seis países: Bélgica, Holanda, Luxemburgo, Francia, Alemania e Italia. Además del evidente interés económico, la puesta en común de los recursos franceses y alemanes del carbón y del acero (imprescindibles para la carrera armamentística de un país) suponía acabar con el tradicional antagonismo franco-alemán. Ambas naciones se consideraban socias en igualdad de derechos y esto hacía inviable una nueva guerra entre ambas, al tiempo que creaba un embrión de comunidad política europea. Así pues la Comunidad fue, ante todo, una empresa de paz que consiguió asociar en un conjunto institucional a vencedores y vencidos de la última guerra intraeuropea a través del principio de igualdad.

En 1957 mediante la firma del Tratado de Roma, los seis miembros crearon la CEE (Comunidad Económica Europea) con el objetivo de crear una comunidad económica basada en la libre circulación de mercancías, servicios y trabajadores. En esa misma fecha nace también la Comunidad Europea de la Energía Atómica (EURATOM).

En 1973 Dinamarca, Irlanda, y el Reino Unido se unen a la CEE: se produce la primera ampliación comunitaria al tiempo que se profundiza en sus tareas a través de la puesta en práctica de nuevas políticas comunes (social, regional y de medio ambiente). Con las incorporaciones de Grecia, en 1981 y España y Portugal, en 1986, la Comunidad Europea se amplía hacia el sur, con lo que se hace evidente la necesidad de adoptar medidas tendentes a reducir las disparidades de desarrollo económico.

El Acta Única Europea (AUE) de 1987 amplió los objetivos comunitarios al establecer como meta la realización de un Mercado Único para 1993: un espacio sin fronteras interiores que garantizase la libre circulación de mercancías, capitales, personas y servicios. Con el Tratado de Maastrich de 1992 nace la Unión Europea (UE) sobre la base de unas instituciones reforzadas y dotadas de más amplias responsabilidades en temas de políticas comunes, seguridad interior, política exterior y de seguridad común (PESC), una unión monetaria prevista para el año 1999 y la ciudadanía europea.

El 1 de enero de 1995 la UE se abre a Europa Central y septentrional con la incorporación de tres nuevos miembros: Austria, Finlandia y Suecia.

El 1 de enero de 2002 el Euro entró en circulación en doce de los países miembros y adquirió el estatuto de gran moneda de pago y de reserva junto al dólar.

La llegada del siglo XXI supuso un nuevo reto para los países miembros de la UE que debían hacer frente de forma conjunta a los desafíos de la globalización. Por ello, en la 'Estrategia de Lisboa', adoptada por la Unión Europea en marzo de 2000, se fijó como objetivo principal adaptar la economía europea a las nuevas condiciones y características de la economía mundial. En el 2001 el Tratado de Niza reforma las instituciones de la UE para mejorar el funcionamiento de la Europa ampliada.

Los países miembros de la Unión Europea son conscientes de que en nuestra era se han superado los antiguos términos de soberanía nacional absoluta y que sólo a través de la unión de fuerzas y de una concepción de 'un destino en adelante compartido' pueden las antiguas naciones seguir avanzando económica y socialmente al mismo tiempo que mantienen su influencia en el mundo. En virtud de este ideal y tras las negociaciones de adhesión de diciembre de 1997 en Luxemburgo y de diciembre de 1999 en Helsinki que finalizaron el 13 de diciembre de 2002 en Copenhague, el 1 de mayo de 2004 se produjo la ampliación de la Unión Europea a diez nuevos socios: Chipre, la República Checa, Estonia, Hungría, Letonia, Lituania, Malta, Polonia, la República Eslovaca y Eslovenia, diez países que suman más de 100 millones de ciudadanos a la Unión.

El euro es la nueva moneda de muchos europeos. Los países de la UE empiezan a colaborar mucho más estrechamente contra la delincuencia. Las divisiones políticas entre la Europa del este y del oeste se dan por zanjadas definitivamente cuando en 2004 diez nuevos países ingresan en la UE, seguidos de otros dos en 2007. En septiembre de 2008 una crisis financiera sacude la economía mundial, haciendo que se estreche la cooperación económica entre los países miembros de la UE.

Una vez realizada la ampliación, se celebraron el 13 de junio de 2004 las primeras elecciones al Parlamento Europeo de los veinticinco miembros. Tras los trabajos desarrollados en el último año por la Convención Europea y las negociaciones realizadas por los jefes de estado y de gobierno, el 29 de octubre tuvo lugar una reunión en Roma en la éstos firmaron la nueva Constitución Europea. Esta ley de leyes funde, de forma más clara y orgánica, el contenido de los tres Tratados anteriores (CEE, CECA y EURATOM) y define el régimen básico de los derechos y libertades de los ciudadanos, las competencias y los poderes e instituciones de la Unión.

En 2005 se inició el proceso de ratificación de la Constitución europea por los estados miembros de la UE. La Constitución europea responde a la necesidad de simplificación de los Tratados y de dotar de mayor transparencia al proceso de toma de decisiones en el seno de la Unión Europea.

En la actualidad el proceso de ratificación continúa, si bien se ha abierto un periodo de profunda reflexión.

-Parlamento Europeo (elegido por los ciudadanos de los Estados miembros);
-Consejo de la Unión Europea (representa a los Gobiernos de los Estados miembros);
-Comisión Europea (motor y órgano ejecutivo);
-Tribunal de Justicia (garantiza el cumplimiento de la ley);
-Tribunal de Cuentas (efectúa el control de la legalidad y la regularidad de la gestión del presupuesto de la UE).

El 1 de enero de 2007 dos países más de Europa Oriental, Bulgaria y Rumania, ingresan en la UE, que de este modo cuenta ya con 27 Estados miembros. Croacia, la Antigua República Yugoslava de Macedonia y Turquía son también candidatos a la adhesión.

13 de diciembre de 2007 Los 27 Estados miembro firman el Tratado de Lisboa que enmienda los tratados previos. Ha sido diseñado para hacer la UE más democrática, eficiente y transparente y por consiguiente capaz de afrontar los retos globales como el cambio climático, la seguridad y el desarrollo sostenible. Antes de que el Tratado entre en vigor, antes de las elecciones al Parlamento Europeo en junio de 2009, tiene que ser ratificado por cada uno de los 27 Estados miembro.

Los Estados miembros no están ya en condiciones de afrontar en solitario todos estos nuevos retos, que no conocen fronteras. Sólo un esfuerzo colectivo a escala europea permitirá hacerlo y responder a las preocupaciones de los ciudadanos. Pero, para ello, Europa tiene que modernizarse. Necesita instrumentos eficaces y coherentes adaptados no sólo al funcionamiento de una Unión recientemente ampliada de 15 a 27 miembros, sino también a las rápidas transformaciones del mundo actual. Esto implica renovar las normas de la vida en común establecidas en los Tratados.

Este es el objetivo del Tratado firmado en 2007. Al acordar esas nuevas normas, los Jefes de Estado o de Gobierno tenían presentes los cambios políticos, económicos y sociales que se estaban produciendo y la necesidad de responder a las esperanzas y expectativas de los ciudadanos europeos. El Tratado de Lisboa establece qué puede y no puede hacer la UE, y qué medios puede utilizar. Modifica la estructura de las instituciones europeas y sus métodos de trabajo, para que puedan dar mejor servicio a la democracia y a los valores fundamentales de la Unión. Confirió, así, nuevas competencias legislativas al Parlamento Europeo y lo puso en pie de igualdad con el Consejo de Ministros para decidir qué hace la UE y cómo se gasta el dinero. También cambió la forma en que el Parlamento trabaja con las otras instituciones y otorgó a los diputados más influencia sobre los que dirigen la UE. Todas estas reformas garantizan que, a través de su voto en las elecciones europeas, el ciudadano tiene más peso en las decisiones sobre el rumbo que Europa ha de tomar.

Este Tratado es el fruto de negociaciones entre los Estados miembros reunidos en la Conferencia Intergubernamental, en la que participaron también la Comisión y el Parlamento Europeo. Ha sido ratificado por los 27 Estados miembros. Cada uno de ellos podía elegir su propio método de ratificación, de acuerdo con sus normas constitucionales.

El Tratado entró en vigor el 1 de diciembre de 2009

La nueva década arranca con una grave crisis económica, pero también con la esperanza de que las inversiones en nuevas tecnologías ecológicas, más respetuosas con el clima, junto con una cooperación europea más estrecha, produzcan crecimiento y bienestar duraderos. La vis atractiva de la Unión sigue intacta, con la reciente adhesión de Croacia como miembro número 28 y con cinco Estados candidatos. La perspectiva del ingreso en la familia europea supone un estímulo general de reformas, testimonio de la fuerza modernizadora y pacificadora de la Unión Europea, que es su mayor éxito y su garantía de futuro.

Más sobre la construcción europea en YourEurope.

Más información: Mapa interactivo de la UE.

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Cantabria Europa Nº 37 El número 37 de la revista Cantabria Europa es un monográfico que se centra en los 30 años de España y Cantabria en la Unión Europea. El objetivo es analizar y reflexionar como hemos cambiado en los últimos 30 años gracias a la adhesión de España a la Comunidad Económica Europea. Enfocado a la repercusión que la Unión Europea ha tenido en Cantabria y en sus habitantes; este número de Cantabria Europa busca informar sobre las oportunidades que Europa brinda a los jóvenes a través de testimonios sobre las experiencias vividas en los diferentes programas europeos a lo largo de estos últimos 30 años, así como de lo que ha supuesto la contribución de los fondos estructurales a nuestra región.

Cuadernos Cantabria Europa. nº 15 Los cinco trabajos que se presentan abordan diferentes temáticas de actualidad europea y han sido elaborados por jóvenes investigadores cántabros o vinculados a la Universidad de Cantabria. Cuadernos Cantabria Europa pretende ser un marco de reflexión y debate , además de conocimiento,  sobre el proceso de integración de la Unión Europea.

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La Oficina de Asuntos Europeos / Europe Direct tiene como objetivos difundir entre la sociedad de Cantabria la idea de una Unión Europea como proyecto de futuro, con desafíos y numerosas oportunidades para todos, poniendo a su disposición un servicio de asesoramiento, asistencia y respuestas a cuestiones sobre las instituciones, la legislación, las políticas, los programas y posibilidades de financiación de la Unión Europea.

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