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Barnier advierte: "La transición hoy no está garantizada"

Michel Barnier, negociador jefe de la Comisión Europea para el Brexit, ha asegurado que las diferencias sustanciales que tienen la Unión Europea y el Reino Unido pone en duda el periodo transitorio.

Tras una semana en la que se ha celebrado una nueva ronda de negociaciones, con pocos progresos, y en la que el negociador jefe ha visitado Londres, el francés ha atacado las posiciones negociadoras británicas.
El negociador jefe de la Comisión Europea ha explicado en rueda de prensa que siguen existiendo diferencias "sustanciales" entre ambas partes que hacen que el acuerdo transitorio no esté garantizado. Los sectores en la que más divergencia hay son los derechos de los ciudadanos. Bruselas da por hecho que aquellos ciudadanos que lleguen durante el periodo transitorio también deben tener los derechos garantizados, algo a lo que se opone Londres.
También existen diferencias en asuntos de justicia e interior. "Teniendo en cuenta estos desacuerdos y para ser muy franco, la transición no está hoy garantizada. Si estos desacuerdos persisten, la transición no puede darse por hecha", ha amenazado el negociador jefe. Es algo que ya dijo después de que el Consejo de Asuntos Generales aprobara las directrices adicionales de negociación.
El lado europeo no entiende cuál es la razón por la que el Reino Unido quiere negociar los términos de la transición. Para los Veintisiete este periodo, que irá del 29 de marzo de 2019 al 31 de diciembre de 2020, es una especie de favor que hacen a Londres para que se vaya adaptando y preparando para el impacto post-Brexit. Es una "prórroga" a sus derechos como miembro de la UE, lo que prorroga de forma inevitable también todas sus exigencias.
"Tenemos problemas para entender su posición", ha explicado Barnier, que ha explicado que "han pedido un periodo de transición y se les dijo que sí con unas condiciones muy lógicas".
A vueltas con Irlanda
La razón del descontento del lado comunitario y de la incapacidad del británico para llegar a un acuerdo común se encuentra en el párrafo 49 del informe conjunto publicado por la Comisión Europea y el Reino Unido el pasado 8 de diciembre, cuando el Ejecutivo comunitario certificó que se habían realizado "progresos suficientes" para evitar el colapso del Gobierno de la primera ministra Theresa May y de las negociaciones.
En el párrafo 49 del informe conjunto el Reino Unido se comprometía a dar "soluciones específicas" el problema que generaría una frontera dura entre Irlanda del Norte y la República de Irlanda. "Estamos esperando esas soluciones", ha asegurado Barnier, en una muestra de que esta ronda de negociación, en la que se discutiría sobre el problema irlandés, no ha dado ni mucho menos sus frutos.
Es la cláusula siguiente del documento del 8 de diciembre, el párrafo 50, el que siembra la discordia en el lado británico. En él se asegura que en caso de que no haya soluciones se hará una alineación total de las regulaciones para evitar una frontera dura. El negociador jefe defiende que lo único que se busca es insertar dentro del acuerdo del Brexit las medidas necesarias para garantizar que no se parte la isla de Irlanda en dos en ausencia de otras soluciones. Y ha añadido: "hay que decir la verdad, si se sale del mercado único y de la unión aduanera los controles fronterizos serán inevitables".