"Las PYME cántabras deberían estar más involucradas en la transición industrial y establecer relaciones de confianza"

Es un ejemplo de algunas de las conclusiones a las se llegaron, este jueves, en el taller: "Creación de un ecosistema regional innovador para la transición industrial de Cantabria" que tuvo lugar en la Consejería de Innovación, Industria, Turismo y Comercio (PCTCAN).

El encuentro reunió a distintas personalidades profesionales del área de la innovación, sindicatos, representación de la administración y empresas. Entre ellas estuvieron presentes Julio Navío, asesor para DG Regio (Comisión Europea); Noelia Dosil, del equipo del Observatorio Europeo para Clústeres y la Transición Industrial (#EOCIC) de la DG Grow; Edurne Magro, investigadora en Orkestra - Instituo Vasco de Competitividad; Mercedes Ballesteros, jefa de la División de Energías Renovables del CIEMAT - Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas y el director general de Innovación, Desarrollo Tecnológico y Emprendimiento Industrial del Gobierno de Cantabria, Jorge Muyo, que inauguró esta jornada explicando la situación de Cantabria en este ámbito de innovación:

Actualmente Cantabria está participando en una acción piloto para la transición industrial promovida por la Comisión Europea por medio de expertos de la Dirección General de Política Regional y Urbana (DG Regio) y del Observatorio Europeo para Clústeres y la Transición Industrial (#EOCIC) de la Dirección General de Crecimiento (DG Grow)

A través de esta acción, Cantabria está recibiendo asesoramiento adaptado a las necesidades de nuestra región para diseñar medidas y políticas eficaces y eficientes para la modernización industrial.

Para Julio Navío Cantabria "dispone de los actores imprescindibles para esta transición industrial, pero hay que dar un paso más en colaboración". "Las PYME tiene que estar más involucradas. Son necesarias y deben estar al día de los nuevos retos". "La industria conservera de Cantabria, por ejemplo, es susceptible de esa transición", finalizó.

Noelia Dosil, por su parte, afirmó que los retos de Cantabria pasan por llegar a "la impresión metálica en 3D, la digitalización y globalización, superar el envejecimiento de la población y la baja inversión en I+D, la falta de cooperación y confianza empresarial o la capacitación y retención de talento".

Edurne Magro aclaró que "es muy importante la confianza entre clústeres, así como la figura del gestor en las empresas a la hora de establecer relaciones de contacto entre el resto de colaboradores empresariales". "Nosotros somos una región pequeña, como Cantabria, por lo tanto, es fácil establecer esas relaciones de confianza, pero hay que madurarlo e implicarse, para empezar las compañías deber ver el valor estratégico de la colaboración", concluyó.

Además de Cantabria, el #EOCIC está prestando apoyo a otras 11 regiones europeas que son: Alta Francia (Francia), Centro-Valle de Loira (Francia), Eslovenia, Este - Norte (Finlandia), Gran Este (Francia), Gran Manchester (Reino Unido), Lituania, Piamonte (Italia), Sajonia (Alemania), Suecia Media Norte y Valonia (Bélgica).

Esta acción piloto que arrancó en diciembre de 2017, ayudará a testar nuevos enfoques para la transición industrial y proporcionará a la Comisión Europea evidencias para fortalecer sus políticas y programas después de 2020.

El objetivo del taller fue proponer, dividiendo a los participantes por grupos de trabajo, medidas concretas para dar respuesta a las necesidades y desafíos que enfrenta el ecosistema empresarial cántabro en materia de transición industrial.

Algunos de los temas que se llevaron a debate fueron, por ejemplo, la economía circular y la economía baja en carbono.